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Se presentó “Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas”

De Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos

En un reportaje público los autores hablaron sobre la génesis de la investigación. Se refirieron a la fundación de la Colonia Agrícola, el rol de las entidades de bien público y el futuro de la comunidad. Dijeron: “El turismo es una fuente de trabajo y debemos cuidarlo. Y cuidar el turismo es también cuidar al pueblo, nuestra historia y nuestra idiosincrasia”.

Más de trescientas personas participaron de la presentación del libro Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas, de Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos, que se realizó el sábado 15 de diciembre de 2007 en la Sociedad de Fomento de Uribelarrea, en el marco de los festejos por el 117º Aniversario de Uribelarrea. Dio la bienvenida al evento Eduardo Labari, quien leyó adhesiones, entre ellas la de Aniceto Uribelarrea, constante colaborador con las actividades del poblado. Luego el editor del libro, José María Marcos, se refirió a la obra y dialogó con los autores.
LA OBRA
En su introducción, José María dijo: “Hay una frase de Ray Bradbury, citada en el prólogo, que dice: ‘Todos sabemos cómo se forma un pueblo, necesidad a necesidad, hasta que de pronto el corazón se pone en marcha y hace circular a la gente rumbo a su destino’. Esta frase es muy apropiada para hablar del libro. En él se relata justamente cómo la comunidad dio sus primeros pasos a fines del siglo diecinueve y logró avanzar hacia la concreción de sus obras. A través de sus páginas uno puede repasar cuál fue el proyecto de Miguel Nemesio de Uribelarrea, cómo fueron los comienzos del poblado, la llegada de los servicios básicos, la lucha de sus entidades y otros tópicos que recrean la vida pública de la Colonia. Esto y mucho más encontrarán en el libro”. “Pero detrás de una historia siempre hay otra historia —prosiguió José María—. Y esta es la clave para entender el sentido profundo de este libro. Silvia e Ignacio, los autores, han desarrollado durante años una tarea paciente y meticulosa. Han acumulado una enorme cantidad de notas periodísticas, programas de actividades sociales, actas de entidades y otros documentos históricos, con el fin de conservar la memoria de los principales acontecimientos, necesidad que los llevó a concretar este libro como legado para las futuras generaciones. Para conocer un poco de esa otra historia los invito a escuchar a los propios los autores, algo que a la hora de leer el libro les permitirá completar el sentido de esta publicación”.
LA OTRA HISTORIA
José María: —¿Qué los motivo a escribir este libro?
Ignacio: —He sido uno de los últimos inmigrantes españoles que llegaron a esta bendita tierra a mediados del siglo veinte. Desembarqué el 16 de julio de 1949, Día de la Virgen del Carmen. Buscábamos trabajo, un mundo de paz, después de las peripecias de la guerra, y en este bendito pueblo encontramos trabajo, paz y bienestar. En Argentina nos abrieron las puertas a todos los que veníamos del otro lado del charco. En 1952 vine a Uribelarrea por un trabajo del ferrocarril, yo trabajaba en la empresa Roca. Debía reparar el embarcadero de la estación, y me encontré con un pueblo maravilloso, que me recibió bien y empecé a frecuentar sus bailes y la sociedad. Fue así que tuve la posibilidad de formar un hermoso hogar. Era muy poco lo que los vecinos sabían de Miguel Nemesio de Uribelarrea, la fundación de la Colonia, y me llamó la atención porque tanto en Salamanca (mi ciudad natal) como en España en general es muy común que cada pueblo tenga su historia. Entonces me propuse hacer algo. En 1958 comencé a frecuentar las instituciones del pueblo, entre ellas la Sociedad de Fomento, la Cooperadora de la Escuela nº 4, el Colegio María Auxiliadora y, finalmente, la Junta Parroquial, donde se hallaba la mayoría de los documentos sobre la creación del pueblo, a los cuales tuve acceso, y poco a poco comencé a nutrirme de la historia local.Hoy ya es común en el pueblo que se le hagan homenajes al fundador Miguel Nemesio de Uribelarrea, pero antes no se hacía. En 1971 nos propusimos crear el monumento a Uribelarrea, que hoy se halla en la plaza Centenario, frente a la calle Don Bosco. Después de ello, aunque faltaban 19 años para los cien años del pueblo, comenzamos a charlar con Eduardo Labari, Nélida Garmendia y Silvia, entre otros vecinos, sobre los festejos de ese aniversario. Llegada la fecha, con el apoyo de todas las instituciones, programamos un año de actividades, que se inició en diciembre 1989 y finalizó en diciembre de 1990 al cumplirse los 100 años el 18 de diciembre. Los festejos fueron un éxito, y el broche de oro fue la publicación de Uribelarrea un pueblo con historia, un folleto que escribimos con Eduardo Labari.Después, con Silvia, seguimos recopilando datos y haciendo nuevas reseñas, para distintos ámbitos, lo que nos dio la posibilidad de hacer una nueva publicación, que retomó la posta de aquella primera modesta publicación, haciendo una ampliación e incorporando los datos que van de 1990 al 2007.
Silvia: —Para este proceso fue muy importante el apoyo de Lucio García Ledesma, que nos llevó a Geodesia y nos apuntaló en los primeros pasos de la reconstrucción de la historia. Otro puntal fue el arquitecto Carlos Moreno, que nos enseñó a revalorizar el patrimonio que tenemos.
José María: —¿Qué inconvenientes tuvieron que sortear para hacer realidad esta publicación?
Silvia: —En 2006 participé en la categoría Reseña Histórica de los Torneos de Abuelos Bonaerenses con la historia de Uribelarrea. Con la ayuda de mi esposo presenté dos biblioratos de cuatrocientas páginas, donde habíamos pegado los artículos periodísticos de las distintas épocas y las fotocopias de otros documentos históricos. Con este trabajo gané la Medalla de Oro, y el jurado dijo que el trabajo había que publicarlo. Le mostré el trabajo a Nelia Curone y también me expresó que valía la pena publicar el trabajo. Pero no podía editarse como estaba, había que volver a relatar todo en una computadora, de lo cual no sabíamos nada. En esa instancia nos dio una mano José María, mis otras hijas Jorgelina y María Eugenia, otros muchos colaboradores, y fuimos saliendo adelante. Sin el apoyo de la familia no se hubiera podido lograr.
José María: —¿Con qué se van a encontrar los lectores en sus páginas?
Ignacio: —La gente joven se va a encontrar con muchas sorpresas. Los que tenemos algunos años ya conocemos la historia, pero para las nuevas generaciones se tratará de historias que les permitirán conocer sus raíces. Siempre remarco que los pueblos que no miran el pasado pierden su identidad en el futuro. Y es lógico que esto suceda, porque el conocimiento nos posibilita tomar las mejores decisiones.
José María: —Ilustraron el texto con 210 fotos. ¿Por qué tantas?

Silvia: Arrancamos con la idea de poner 100 fotos, pero a medida que avanzaba el libro iban apareciendo más. Incluso, hoy, tenemos una muestra de los 125 años de la Escuela nº 4, armada con imágenes que acercaron docentes y ex alumnos, y quizás haya muchas fotos más representativas que las que finalmente pusimos en el libro. La idea fue que todos estuvieran representados. Por eso pido disculpas si alguien quedó afuera. Para el próximo, supongo, tendremos que poner 400 fotos.
José María: —Haciendo un repaso de lo analizado, ¿qué deben saber las nuevas generaciones sobre Miguel Nemesio de Uribelarrea, el fundador del poblado?
Ignacio: —Don Miguel ha sido una persona de alta cultura que dio todo al pueblo, a pesar de su gran poder económico y de ser dueño de miles de hectáreas. A raíz de las emigraciones europeas de fines del siglo diecinueve, fundó la Colonia Agrícola Uribelarrea y creó tres escuelas porque creía en el valor de la educación como motor de cambio. En este marco nació por ejemplo la Escuela Agrotécnica para formar a los jóvenes. Aparte hay que remarcar un detalle que pocos conocen: cuando Miguel Nemesio de Uribelarrea murió en 1905 no tenía dinero para pagar el entierro y lo pagaron los salesianos. Eso da la pauta de que se desprendió de todo por el bien del pueblo.
José María: —¿Cuál fue el rol de las instituciones a lo largo de estos 117 años?
Silvia: —Las instituciones han sido clave para el desarrollo del pueblo, desde su nacimiento, de la época floreciente de los tambos y todo el siglo veinte. Mucha gente recuerda que venía a Uribelarrea a los clubes a los bailes, y todo ello se canalizaba a través de las entidades. Todas las entidades, Sociedad de Fomento, Delegación Municipal, Escuela nº 4, Jardín nº 903, Escuela Don Bosco, Colegio María Auxiliadora, Fundación Casa Grande, Hospital Dardo Rocha y Destacamento Policial, dieron y dan lo mejor de sí para el crecimiento del pueblo.
José María —¿Notan en las nuevas generaciones interés por el acontecer local?
Ignacio: —Nosotros vemos que el interés por la historia local es contagioso, porque todos tenemos amor a nuestra “patria chica”. Esperamos que este libro abra también la posibilidad de futuras publicaciones.
José María: —Hablando del presente, ¿cómo ven el impacto del turismo rural en Uribelarrea? ¿Les alegra el progreso? ¿Temen que se pierda la idiosincrasia del pueblo? ¿Qué piensan al respecto?
Silvia:El turismo es una fuente de trabajo y debemos cuidarlo. Y cuidar el turismo es también cuidar al pueblo, nuestra historia y nuestra idiosincrasia. Como dice el título del libro, las puertas del pueblo están abiertas. Muchos van eligiendo el poblado para vivir y a ellos les damos la bienvenida.
José María: —El libro habla fundamentalmente de la historia de Uribelarrea, pero contiene un capítulo que se refiere a cuatro proyectos pendientes de la comunidad. Ellos son: Recuperar el cementerio de Uribelarrea, impulsar el Proyecto de Promoción Comunitaria, preservar la casa del fundador y crear el Museo Histórico Cultural. ¿Por qué agregaron este punto?
Ignacio: —El tema del cementerio es un viejo problema que no hemos podido resolver a lo largo de distintas administraciones. Miguel Nemesio de Uribelarrea donó terrenos para colegios, policía, telégrafo y, también, para el cementerio. Somos concientes de que dentro del partido contamos con el cementerio de Cañuelas, pero queremos recuperar el viejo cementerio de Uribelarrea, que estaba sobre lotes del partido de Lobos. En 1928 la intendencia de Lobos le habría hecho el traspaso a Cañuelas, pero el sitio quedó abandonado. Nosotros, como Junta Promotora de Patrimonio Histórico, queremos recuperarlo, ya que hoy ni siquiera se halla alambrado, aunque hay varios deudos sepultados.
Silvia: —El Proyecto de Promoción Comunitaria se halla en marcha con al ayuda de la Fundación Fortabat. A través de él se está formado a jóvenes y adultos de la comunidad en dos aulas que se han construido en la Sociedad de Fomento. La idea es que este proyecto continúe y se siga fortaleciendo.
Ignacio: —Otro proyecto es la preservación de la antigua administración y casa de Miguel Nemesio de Uribelarrea, porque ella fue el corazón del pueblo y allí falleció el fundador; como Junta Promotora de Patrimonio Histórico creemos que es un edificio de sumo valor. El cuarto proyecto es crear el Museo Histórico Cultural, porque hay mucha gente que tiene elementos para donar y hoy este espacio no existe. Tenemos el Museo de Máquinas y Herramientas Reverendo Padre Leopoldo Rizzi, que es muy importante, pero queremos contar con un museo que se aboque a reconstruir la historial social y cultural del poblado.

Otra nota relacionada: http://www.infocanuelas.com/noticia.php?nid=471

Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas (2007)


Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas (De Los Cuatro Vientos, 2017), de Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos, se editó los primeros días de diciembre de 2007 con motivo de los 117 años de Uribelarrea. El principal antecedente de esta historia es el trabajo escrito en 1990 por Eduardo Labari e Ignacio Marcos, titulado Uribelarrea un pueblo con historia, con motivo del centenario del pueblo. Este nuevo libro retoma la posta de aquel compendio, realizando una ampliación de lo ya dicho e incorporando los sucesos que van desde 1990 a 2007. Se relatan los comienzos de La Colonia y la llegada de los servicios básicos hasta la vida de sus instituciones, el significado de la Bandera, el Escudo y su Himno, las historias de sus monumentos, el museo, las estancias, las empresas privadas, los profesionales, las industrias y el turismo, entre otros puntos, ilustrados por un centenar de fotografías. La edición y el prólogo están a cargo de José María Marcos. Las fotos de tapa y contratapa pertenecen a Germán Hergenrether. Una primera versión del libro obtuvo la Medalla de Oro en los Torneos Abuelos Bonaerenses, en el año 2006, en la categoría Reseña Histórica. A partir de este premio los autores fueron invitados al Undécimo Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Buenos Aires, organizado por Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires Dr. Ricardo Levene, entre el 19 y 20 de abril de 2007, en Bahía Blanca.

Uribelarrea, usina de resiliencia

El libro Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas (que escribimos junto a Ignacio Marcos y Silvia Adriana Gorostidi) sirvió de base bibliográfica para un capítulo del trabajo Resiliencia sociocultural. Del “Yo puedo” al “Nosotros podemos”, de María Gabriela Simpson, recientemente editado por Bonum.
Dicho libro aborda el concepto “resiliencia” mediante el estudio de casos. Según la autora, “el estudio de esta capacidad humana para enfrentar y sobrellevar las dificultades ocupa un lugar destacado en las ciencias humanas, pero este trabajo aporta un nuevo enfoque: la resiliencia sociocultural. Esta mirada describe al hombre como ‘ser social’ que, como tal, se reúne en grupos, instituciones, comunidades, interactúa, consolida valores, culturas, identidades y pertenencias, se comunica, aprende y enseña, forma lazos de solidaridad. Así, se generan espacios de resiliencia que, como campos magnéticos, juegan con esas fuerzas para superar las adversidades y salir fortalecido de ellas”.
Más información AQUÍ

Macedonio, Juan Moreira y una pulpería centenaria

El diario La Nación publicó una nota sobre pueblos turísticos bonaerenses y comentó aspectos de nuestro libro Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas. El artículo completo puede leerse AQUÍ.

Homenaje a historiadores regionales

Juan Carlos Ramírez, Patricia Faure, José María Marcos, Ignacio Marcos y Silvia Adriana Gorostidi en la sede del Rotary Ezeiza. "Conservar la memoria es clave para entender nuestro presente y proyectarnos en el futuro. Por ello nos parece importante acompañar estas actividades que tan bien la hacen a la comunidad", destacó el presidente de la entidad, Ramón Gisbert.

El Rotary Club de Ezeiza homenajeó a historiadores en su cena semanal, el jueves 8 de mayo, en su sede de Diego Laure 1009, en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se festejó el 3 de mayo, con el impulso de la ONU.
Fueron recibidos la licenciada Patricia Faure, autora de Las vacas vuelan, y el profesor Juan Carlos Ramírez, miembros de la Junta de Estudios Históricos de Ezeiza; y Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos, autores de Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas. También se agasajó al director de La Palabra de Ezeiza, José María Marcos, quien fue el editor de la historia de la localidad de Uribelarrea.
A todos se les entregó un diploma por su paso por la entidad.Al dar la bienvenida, el presidente de la entidad, Ramón Gisbert, destacó la labor de los historiadores locales: "Conservar la memoria es clave para entender nuestro presente y proyectarnos en el futuro, por ello nos parece importante acompañar estas actividades que tan bien la hacen a la comunidad". Por su lado, el rotario Juan Carlos Medrano resaltó la larga trayectoria del Rotary Ezeiza en apoyo a la historia local, destacándose la edición del libro De una alocución nació un libro (la historia), de José Antonio Poroto Álvarez.
En su turno, Ignacio Marcos, nacido el 8 de octubre de 1931 en la ciudad española de Salamanca (España), contó que "cuando llegué a Uribelarrea en 1953 me llamó la atención que no existía ningún libro sobre la historia local y, una vez que afinqué, comencé a interiorizarme de cómo se había fundado la comunidad. Poco a poco me fui vinculando con las instituciones locales y en el centenario del poblado, en el año 1990, logramos hacer una breve reseña, que sirvió de base para este libro". "Luego de esta reseña —explicó la co-autora, Silvia Adriana Gorostidi— seguimos recopilando datos, y en el año 2006, se me ocurrió participar de los Torneos Abuelos Bonaerenses en la categoría Reseña Historia. Era un trabajo de 500 páginas, con muchos recortes y fotos, y, para nuestra sorpresa, logramos la medalla de oro. Eso nos dio un impulso para concretar el libro que nació del sueño de mi esposo Ignacio, quien es el principal amante de la historia".
Posteriormente, la licenciada Faure, titular de la Biblioteca Alfonsina Storni, contó cómo nació Las vacas vuelan. "Todo comenzó a fines de la década del 90. Yo veía que Ezeiza se estaba transformando y muchas historias iban a perderse. Por eso inicié una serie de entrevistas con distintos vecinos, que terminó transformándose en este libro. El título Las vacas vuelan hace referencia a que, a partir de la construcción del Aeropuerto, Ezeiza dejó de ser una zona ganadera, pues aquí literalmente las vacas volaron". Tras agradecer el apoyo que todos aquellos que aportaron para la difusión de la investigación, recordó que el libro se editó a beneficio de la Biblioteca Alfonsina Storni. Para concluir dijo que "Las vacas vuelan pretende ser un puntapié, un camino a seguir transitando todos aquellos que amamos la historia. Por ello, como integrante de la Junta de Estudios Históricos de Ezeiza, mi mayor deseo es que despierte las ganas de seguir conociendo nuestra rica historia".

Uribelarrea en la Feria del Libro

Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos estuvieron en la 34º Feria del Libro firmando ejemplares de su libro Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas, el miércoles 30 de abril en el stand de Editorial De Los Cuatro Vientos.

Clarín recomienda

VEA Y LEA: Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas (*)

La docente Silvia Gorostidi —nacida en Cañuelas— y su colega español Ignacio Marcos comparten un fuerte sentimiento de pertenencia a Uribelarrea —donde residen—, a 90 km. de Bs. As. por Autopista a Cañuelas y ruta 205. Por ello investigaron la historia de este pueblo, fundado en 1890 como Centro Agrícola. Las chacras, las escuelas e instituciones sociales, la importancia del trazado ferroviario y la atracción de Uribelarrea como escenario cinematográfico son incluidos en el amplio repaso de los autores (4300-0924 / info@deloscuatrovientos.com.ar).
(*) Clarín, suplemento Viajes, página 14, domingo 23 de marzo de 2008.

Historia viva de un pueblo

Por José María Franchino Arnaiz,
para La Palabra de Ezeiza (*)

Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas, de Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos, es un libro que encierra innumerables anécdotas de las instituciones del poblado. Es un valioso documento que relata los sueños de una comunidad que siempre luchó en pos de alcanzar un promisorio futuro para todos los habitantes.De su introducción podemos extraer los datos geográficos e históricos de Uribelarrea, que forma parte del vecino distrito de Cañuelas y está establecido a la altura del kilómetro 81,800 de la Ruta 205. Según el Censo del 2001, lo habitan 1147 personas (644 mujeres y 503 hombres).Al reseñar la historia de este pueblo se evocan a distintos hechos y figuras del quehacer nacional y provincial. Uribelarrea fue fundado por Miguel Nemesio de Uribelarrea en 1890, pero los antecedentes históricos datan de dos años antes y su denominación completa era Colonia Agrícola Uribelarrea.Ojeando este libro uno ve reflejada la vida de un ámbito donde los habitantes desde sus inicios lucharon por preservar los hechos históricos y culturales. Esto, sumado a su tranquilidad, hace que Uribelarrea sea hoy un pueblo digno de ser visitado.Antes de concluir con el comentario de esta valiosa obra no puedo dejar de lado el prólogo realizado por el hijo de los autores, José María Marcos (director de La Palabra de Ezeiza), quien además fue el editor. En él expresó: “El presente trabajo es la visualización de una tarea permanente y meticulosa practicada durante años por Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos, quienes enamorados de Uribelarrea, el pueblo que eligieron para vivir, decidieron conservar la memoria de los principales acontecimientos comunitarios que conforman su historia pública”.Este es un libro que no debe faltar en la biblioteca de quienes aman los hechos históricos de los distintos pueblos de la provincia de Buenos Aires. Su gran despliegue fotográfico y su clara redacción hacen que su lectura sea, además de instructiva, muy amena.
FICHA
Gorostidi, Silvia Adriana; y Marcos, Ignacio. Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas. Buenos Aires, De Los Cuatro Vientos, 2007. ISBN: 978-987-564-886-9. Páginas: 168. Editor: José María Marcos. Fotos de tapa y contratapa: Germán Hergenrether. Diseño de interior: Emanuel Blanco. Diseño de tapa: Rodrigo Fernández Donsión. Prólogo: José María Marcos. Calificación: Excelente (10 puntos).

(*) comentario publicado el jueves 7 de febrero de 2007.
http://lapalabradeezeiza.blogspot.com/2008/02/historia-viva-de-un-pueblo.html

La 205: Un trabajo necesario

Por Omar Rovira,
director de La 205 (*)


En más de una oportunidad, cuando arribamos a algún pueblo o incluso ciudad de nuestro país con la avidez natural y curiosa del turista, nos llevamos una triste decepción cuando al preguntar al diariero de la terminal, o al chico que expende combustible, sobre tal o cual cosa de su pueblo, nos mira perplejo mientras reconoce ignorar la respuesta.
No se trata de hechos aislados o poco frecuentes; por el contrario, en estos días de tanta “inmediatez” (tevé, video games, internet, etcétera) parecería que contamos con todas las herramientas para el conocimiento de nuestra historia, pero no es así. Por dos razones a mi criterio. Una: a más información menos interés. Dos: para dar con lo buscado alguien debió investigarlo antes por nosotros.
El pasado sábado estuvimos en Uribelarrea, invitados gentilmente por José María Marcos, colega del semanario La Palabra, para asistir a la presentación del libro Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas, cuya autoría recae en los padres del periodista.
Los autores, habitantes de “Uribe”, como se lo llama habitualmente, son Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos, ella docente jubilada y por ende, como es de imaginar, ex maestra de cientos de hombres y mujeres que este sábado se emocionaron acompañando a su “señori­ta”. Él, jubilado ferroviario, español, que, según sus propias palabras, llegó a Uribelarrea cuando los trenes pasaban casi a cada rato y se quedó para siempre a vivir, hacer amigos y formar una familia.
Estas dos personas se animaron a efectuar un trabajo necesario: dejar documentada la historia, al menos desde 1874 a la fecha, casi nada. Pero lo más interesante de su libro parece ser cómo fue creciendo con el aporte de muchos de los actuales vecinos que traían una foto, algún documento, una anécdota y especialmente el amor a su pago chico.
El libro es, pues, un documento rico en referencias y pobladísimo de fotos.
La presentación del mismo fue en sí misma otra experiencia. Podría decirse que asistir a ese evento resultó algo tan intenso como ser invitado a una fiesta familiar donde todos estaban hermanados por sus raíces, por su pertenencia a ese lugar en el mundo que se llama Uribelarrea y está a menos de cien kilómetros de la Capital y que doy fe es un pueblo de puertas abiertas.

(*) Artículo publicado en La Ruta 205. Diciembre de 2007.

La 205: Un trabajo necesario


Reseña de El Tábano

Comentario publicado en la sección “Tinta fresca” del periódico El Tábano. Página 6, edición 62/64, diciembre de 2007.

Coincidiendo con los 117 años de Uribelarrea, se hizo la presentación en la Sociedad de Fomento de dicho pueblo, totalmente colmada de público. en un acto popular, emotivo y simpático. Uribelarrea es, como dice el título del libro, un pueblo de puertas abiertas cuyos poco más de 1.000 habitantes conservan las costumbres y tradiciones de ¡a gente del campo argentino, excelentemente contadas y comentadas por los autores.
El principal antecedente de esta historia es el trabajo escrito en 1990 por Eduardo Labari e Ignacio Marcos, titulado Uribelarrea un pueblo con historia, con motivo del centenario del pueblo. Este nuevo libro retorna ampliada la posta de aquel compendio, incorporando los sucesos que van desde 1990 a 2007. Se relatan los comienzos de La Colonia y la llegada de los servicios básicos hasta la vida de sus instituciones, el significado de la Bandera, el Escudo y su Himno, las historias de sus calles, monumentos, el museo, las estancias, las empresas privadas, los profesionales, las industrias y el turismo, entre otros puntos, todo ilustrado por un centenar de fotografías. La edición y el prólogo estuvieron a cargo de José María Marcos. Las fotos de tapa y contratapa pertenecen a Gérmán Hergenrether.
Una primera versión del libro obtuvo la Medalla de Oro en los Torneos Abuelos Bonaerenses, en el año 2006, en la categoría Reseña Histórica. A partir de este premio los autores fueron invitados al Undécimo Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Buenos Aires, organizado por el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires Dr. Ricardo Levene, entre el 19 y 20 de abril de 2007, en Bahía Blanca.
Como hemos dicho y reiterado muchas veces, la historia grande se va haciendo a partir de las historias de pueblos y lugares. Con este libro estamos ante un ejemplo de ello.

El Ciudadano de Cañuelas: Todo en familia

La presentación de Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas se dio en un clima cálido, ameno y familiar. Ignacio dedicó más de una hora a firmar ejemplares a pedido de los numerosos vecinos y amigos de Uribelarrea, Cañuelas y Buenos Aires que se acercaron al evento, mientras los miembros de la Sociedad de Fomento repartían empanadas, bebidas y pastelitos.
Como cierre, Silvia destacó que todas las bibliotecas del distrito que lo soliciten recibirán sin cargo un ejemplar para difundir entre sus lectores (y aquellos particulares que deseen adquirirlo lo pueden conseguir en las librerías céntricas, a 30 pesos).
Además, recordó que uno de los capítulos del texto está dedicado a los proyectos pendientes de resolución. Uno de los más importantes es que los vecinos quieren recuperar el viejo cementerio de Uribe, que las autoridades lo alambren y que se pueda seguir utilizando como camposanto.
El Ciudadano Cañuelense. Sábado 22 de diciembre de 2007.

Nota publicada en La Información

La Información de Cañuelas. Viernes 21 de diciembre de 2007.

Reseña de La Mesa de los Jueves

En su edición 25/28, La Mesa de los Jueves publicó la siguiente reseña:

GOROSTIDI, Silvia Adriana. MARCOS, Ignacio. Uribelarrea, pueblo de puertas abiertas. Edición De Los Cuatro Vientos. Buenos Aires, 2007. 153 páginas, índice ilustraciones. ISBN 978-987-564-886-9.
Se hizo la presentación en la Sociedad de Fomento de Uribelarrea, totalmente colmada de público, en un acto popular, emotivo y simpático.
Uribelarrea es, como dice el del libro, un pueblo de puertas abiertas cuyos poco más de 1.000 habitantes conservan las costumbres y tradiciones de la gente del ampo argentino; excelentemente contada y comentada por los autores.
LA MESA
La Mesa de los Jueves es una publicación de la peña de periodistas que se reúne en el Plaza Asturias (Avenida de Mayo 1199 y Salta). Su secretario de redacción: Víctor Oscar García Costa. Mails: mesther2004@argentina.com y vogc@ciudad.com.ar.

Firma de ejemplares

Silvia Adriana Gorostidi e Ignacio Marcos firman autógrafos.
Fuente: http://www.infocanuelas.com/noticia.php?nid=471

La diseñadora del Escudo, la Bandera y el Plano

Raquel Buela, José María Marcos, Silvia Adriana Gorostidi, Andrea
Figueira (diseñadora del Escudo, Bandera y Plano para la edición) y Ricardo Riva.
Fuente: http://www.infocanuelas.com/noticia.php?nid=471

Más de 350 personas en la presentación

Vista panorámica de la Sociedad de Fomento de Uribelarrea
Fuente: http://www.infocanuelas.com/noticia.php?nid=471

La presencia del intendente Arrieta

Silvia Adriana Gorostidi, Marisa Fassi (concejal),
Gustavo Arrieta (intendente) y José María Marcos.
Fuente: http://www.infocanuelas.com/noticia.php?nid=471

Ignacio toma la palabra

Silvia Adriana Gorostidi, Ignacio Marcos y José María Marcos

Libros gratuitos para las bibliotecas

Los autores remarcaron que aquellas bibliotecas del partido de Cañuelas que deseen contar con un ejemplar de Uribelarrea, un pueblo con las puertas abiertas pueden comunicarse al (02226) 493064 y solicitarlo en forma gratuita.
En la presentación se les entregó al intendente Gustavo Arrieta y su esposa Marisa Fassi, al cura párroco Domingo Chiófalo y a Octavio Labari (hijo del historiador Eduardo Labari). También se anunció la donación a Biblioteca Escuela Salesiana Don Bosco, Escuela nº 4 General José de San Martín, Jardín de Infantes 903 Ceferino Namuncurá, Colegio María Auxiliadora, Hospital Subzonal Dr. Dardo Rocha, Fundación Casa Grande, Hermanos de Jesús, Delegación Municipal, Destacamento Policial, Biblioteca de la Sociedad de Fomento Miguel Nemesio de Uribelarrea, Centro de Jubilados y Pensionados Nina, Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Cañuelas, Museo y Archivo Histórico García Ledesma, Museo Integral JC de Cañuelas, Rancho Los Uncalitos, Biblioteca Popular Domingo Faustino Sarmiento de Cañuelas, Círculo de Obreros Católicos de Cañuelas, Hogar Santa María del Rosario, Museo de Ciencias Pago de los Lobos, Grupo de Apoyo de Cultura de Lobos, Lic. Patricia Faure (presidenta de la Junta de Estudios Históricos de Ezeiza), historiador Víctor García Costa, Andrea Figueira (realizó para la edición el diseño del Escudo, la Bandera y el trazado urbano), arquitecto Carlos Moreno, Germán Hergenrether (autor de las fotos de tapa y contratapa), Centro de Formación Profesional nº 401, Nélida y Jesús Marcos (pintor), el periodista Carlos Condenanza, Omar Rovira (periódico La 205) y Alberto Laiseca (escritor).