Abrió el Museo José Hernández

José Hernández, por
Regina Bigiotti. Museo José
Hernández de Uribelarrea.
Se exponen en forma permanente los rostros del Martín Fierro creados por la artista plástica Regina Bigiotti. El presente artículo es posible gracias a una reseña de la Biblioteca Popular Sarmiento de Cañuelas.

El lunes 10 de noviembre de 2014, en el marco del Día de la Tradición, se abrió el Museo José Hernández, en su flamante sede de Don Bosco Nº 147, de Uribelarrea, donde se exponen en forma permanente los rostros del Martín Fierro creados por la artista plástica Regina Bigiotti. 
Tal como lo narra la Biblioteca Popular Sarmiento de Cañuelas en su blog, la historia de esta muestra comienza en 1963, con una serie “rostros pampas” que expresaban diecinueve estados de ánimos distintos, exhibidos por primera vez en la Casa de la Provincia de Buenos Aires (Capital Federal) en 1963. Hacia 1967 surge la idea de hacer personajes del Martín Fierro, los cuales tienen su primera gran exposición en el Círculo Militar Argentino en 1968. Desde allí todas las muestras estuvieron conformadas por cuarenta y nueve rostros del poema, más el de su autor, José Hernández.

EL MARTÍN FIERRO DE BIGIOTTI

La primera parte de la obra El gaucho Martín Fierro (1872) abarca treinta rostros y una selección de un promedio de 180 versos. La segunda parte de la obra, La vuelta de Martín Fierro (1879), se extiende en los diecinueve rostros restantes sobre otros 100 versos, desde el primer encuentro de Fierro y Cruz con las tolderías de indios.


LOS ROSTROS PAMPAS

“Los rostros presentados en esta exposición responden, fundamentalmente, al tipo denominado pampeano, es decir, correspondiente a la raza pampa-araucana, que dominaba la inmensa extensión de la Pampa austral, entre el mar y la Cordillera de los Andes; esa pampa que, a lo largo del tiempo, significaría el fundamento principal de nuestra economía nacional. Raza indómita, poderosa, bravía y esforzada, que dejó profundas huellas en la historia del pasado argentino.
“Con su deidad omnipotente: ‘Guneche’ y su genio del mal, ‘Hualicho’; con su altivez y proverbial espíritu guerrero unían, también, honor a la palabra empeñada, bondad y paciencia. Signo palpable de esta virtud son las manualidades que ejercían en principio, las viejecitas, con suma delicadeza artística, preparando tramas de vistosísimos colores, tales como las matras frías, fajas, ponchos, etc. en colores extraídos de diversas raíces de plantas. Se dice que las ‘mozas’, al cuidado de las madres criollas, tejían finas cintas de vicuña, que combinaban con hermosos colores: rojo, azul, blanco o negro con las que trenzaban en menudas rosetas, mientras las viejas saboreaban el humo de sus cigarros de hoja (‘cigarros del país’) mirando a sus ‘mozas’ y ‘gauchos’ engalanarse con el arte de su maestría”.
(Escrito por el señor Alday, “un cañuelense aficionado al tradicionalismo”, para los primeros rostros pampas de la presentación en la Casa de la Provincia de Buenos Aires en 1963, antes de transformarse en los personajes del Martín Fierro). Fuente: Biblioteca Popular Sarmiento de Cañuelas

JUAN CARLOS CASTAGNINO: “¿QUÉ QUIERE QUE LE DIGA?, SI ES ALGO QUE NUNCA VI. SIGA TRABAJANDO”. Una dificultad es la clasificación de esta obra. En Cañuelas nadie puedo hacerlo con exactitud, ni el maestro Héctor Durante —encargado de una de las últimas puestas en 1980— ni su hijo Rodolfo Morfese. Regina inclusive nos refrescó en su visita al ilustre Juan Carlos Castagnino, quien en 1962 lleva al Martín Fierro con sus dibujos a uno de sus momentos cúlmines. El laureado pintor habría respondido a su consulta y pedido de consejo: “¿Qué quiere que le diga?, si es algo que nunca vi. Siga trabajando”. Fuente: Biblioteca Popular Sarmiento de Cañuelas


CONTACTO
Sede: Don Bosco Nº 147, Uribelarrea
Bono contribución: $5
Contacto: 02226-493064
Facebook: Museo Martín Fierro
Email: jorgelinamarcos@yahoo.com.ar